Saltar al contenido

Análisis Profundo: Glass, un Giro Inesperado en el Cine de Superhéroes


El mundo del cine de superhéroes fue sacudido hasta sus cimientos en 2019 con el estreno de «Análisis Profundo: Glass», una película que aportó un giro inesperado al género. La cinta, que cierra una trilogía inusual, es una obra maestra del director M. Night Shyamalan, quien una vez más desafía las expectativas del público con su peculiar estilo narrativo y su audaz reinvención del cine de superhéroes. Este largometraje, que reúne personajes de «Unbreakable» (2000) y «Split» (2016), ofrece una exploración más introspectiva y psicológica de lo que significa ser un superhéroe —o un supervillano— en la era moderna. A lo largo de este artículo desglosaremos las complejidades y sutilezas de este final de trilogía, analizando cómo «Glass» rompe con los moldes convencionales y redefine lo que esperamos de un filme de superhéroes. Prepárense para sumergirse en una profunda disertación sobre la fragilidad y fortaleza del ser humano, y cómo estas características se manifiestan en la gran pantalla a través de «Glass».

Desentrañando el Laberinto de Reflexiones: El Mensaje Profundo en ‘Glass’

Con el título «Análisis Profundo: Glass, un Giro Inesperado en el Cine de Superhéroes», el director M. Night Shyamalan nos sumerge en un universo cinematográfico singular, alejado de los arquetipos convencionales del género de superhéroes. Es un film que, a través de su narrativa compleja y sus personajes intensamente humanos, desafía las normas establecidas por las grandes franquicias de cómics y propone una visión alternativa, más intimista y reflexiva, del héroe y el villano.

La trilogía de Shyamalan, iniciada con «El Protegido» (2000) y seguida por «Fragmentado» (2016), culmina con «Glass». En este universo, los superhéroes no son figuras mitológicas, sino seres humanos con habilidades extraordinarias y una psicología compleja. Shyamalan se aleja del espectáculo visual para adentrarse en las profundidades de la mente humana y explorar los límites de la realidad y la fantasía.

En «Glass», el director nos presenta a tres personajes principales, cada uno con su propia narrativa y conflicto interno. David Dunn (Bruce Willis), el héroe de «El Protegido», es un hombre común que descubre que posee una fuerza sobrehumana y la capacidad de percibir los pecados de las personas con solo tocarlas. Kevin Wendell Crumb (James McAvoy), el protagonista de «Fragmentado», es un hombre con trastorno de identidad disociativa que alberga 24 personalidades diferentes, una de las cuales, «La Bestia», posee habilidades sobrehumanas. Y finalmente, Elijah Price (Samuel L. Jackson), el «Señor Glass», es un genio con huesos de cristal que cree en la existencia de superhéroes y villanos en el mundo real.

Shyamalan utiliza estos personajes para explorar temas como la identidad, la fe en uno mismo y la lucha interna entre el bien y el mal. A través de su narrativa, el director nos desafía a cuestionar nuestra percepción de la realidad y a reflexionar sobre la naturaleza del heroísmo.

El tono de «Glass» es decididamente sombrío y reflexivo. A diferencia de las películas de superhéroes convencionales, no hay grandes batallas ni efectos especiales espectaculares. En su lugar, Shyamalan opta por un enfoque más sutil y psicológico, utilizando la trama y el desarrollo de los personajes para generar tensión y suspense.

La cinematografía de «Glass» es igualmente impresionante. Shyamalan utiliza una paleta de colores fríos y tonos oscuros para crear una atmósfera de inquietud y desasosiego. La cámara se mueve de manera precisa y deliberada, cada toma y cada ángulo está diseñado para intensificar la tensión y sumergir al espectador en el mundo interno de los personajes.

«Glass» es una película que desafía las convenciones del género de superhéroes y ofrece una visión única y provocativa de la naturaleza humana. A través de su narrativa compleja y sus personajes intensamente humanos, Shyamalan nos invita a cuestionar nuestras propias percepciones y a reflexionar sobre la delgada línea que separa la realidad de la fantasía.

En definitiva, «Análisis Profundo: Glass, un Giro Inesperado en el Cine de Superhéroes» es una obra que, más allá de su aparente sencillez, encierra un laberinto de reflexiones sobre la condición humana y la naturaleza del heroísmo.

En conclusión, ‘Glass’ representa un giro en el género de los superhéroes, atreviéndose a desafiar las convenciones y los tropos preestablecidos. M. Night Shyamalan logra mezclar el suspense psicológico con una reflexión profunda sobre la naturaleza de los héroes y villanos, presentándolos como figuras complejas y tridimensionales, lejos de la simplificación usual en el género. Aunque ‘Glass’ puede ser un desafío para aquellos que buscan la acción y la espectacularidad típicas en las películas de superhéroes, su enfoque introspectivo y su originalidad la convierten en una obra digna de ser analizada y apreciada. En definitiva, ‘Glass’ es una oda al cine de superhéroes, pero también una audaz deconstrucción que invita a la reflexión sobre este popular género cinematográfico.